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Double column tie: cómo atar dos columnas

Si ya te sale cómodo el single column tie, el siguiente ladrillo es el double column tie: la atadura de “dos columnas”. Es lo que usas para unir dos muñecas, dos tobillos, o un brazo a una pierna. Sencillo, versátil y, bien hecho, muy seguro.

¿Qué es el double column tie?

Como su nombre indica, amarra dos “columnas” juntas —dos partes del cuerpo, o una parte del cuerpo a un objeto—. El ejemplo más típico: las dos muñecas unidas por delante o por detrás. Es el paso natural después del single column porque suma un elemento nuevo: hay que mantener separación y espacio entre las dos columnas para que no se compriman entre sí.

La clave: el “cinch” o separador

La diferencia técnica más importante respecto al single column es que, después de dar las vueltas alrededor de ambas columnas, se pasan unas vueltas entre las dos (lo que en inglés se llama cinch). Eso hace dos cosas:

  • Evita que las dos partes se aprieten una contra otra y se corten la circulación mutuamente.
  • Fija el amarre para que no se deslice ni se afloje de golpe.

Igual que con el single column, el objetivo es que el amarre no se auto-apriete cuando la persona tira.

Reglas de seguridad (las mismas de siempre)

  • Un dedo de holgura bajo las vueltas, mínimo.
  • Tijeras de seguridad a mano.
  • Revisar circulación y sensación: color, temperatura, hormigueo. Ante la duda, se suelta.
  • Evita cruzar el amarre justo sobre articulaciones o nervios superficiales.

Si te suenan repetidas, es a propósito: en shibari la seguridad es un hábito, no un capítulo. Repásalas en consentimiento y seguridad.

Para qué lo vas a usar

El double column tie aparece por todas partes: unir las muñecas en una atadura simple, fijar los tobillos, conectar partes del cuerpo entre sí en ataduras más complejas. Junto con el single column, forma el 80% de lo que necesitas para las ataduras de piso (sin suspensión).

Cómo practicarlo

El autoatado es ideal para esto: puedes practicar el double column tie uniendo tu tobillo a tu muslo, por ejemplo, sin depender de nadie. Lee cómo hacerlo seguro en autoatado. Y si quieres que alguien te corrija la técnica en vivo, nada supera un taller presencial.

¿Te falta equipo? Revisa cómo elegir tu primera cuerda antes de seguir.